Jubileo 2025 Paciencia, esperanza, perdón y peregrinación

Siguiendo con la preparación del Jubileo 2025 y a pocos meses de su inicio, va bien que en este tiempo de verano ya podamos profundizar en él, aunque de entrada sea en unos aspectos concretos que pueden ayudarnos. En la edición pasada, introducíamos un elemento que va muy unido a la esperanza, la paciencia. Estamos acostumbrados a quererlo todo de forma inmediata, en un mundo donde la prisa se ha convertido en una constante. Ya no hay tiempo para encontrarse, incluso en las familias se hace difícil reunirse y conversar con tranquilidad. La paciencia -dice el documento papal- ha sido relegada por la prisa, ocasionando un grave daño a las personas. De hecho, ocupan su lugar la intolerancia, el nerviosismo y a veces la violencia gratuita, que provocan insatisfacción y reclusión. Debemos proponernos superar todos estos inconvenientes que nos quitan felicidad y gozo de vivir.

Más aún, actualmente, en la era del internet, donde el espacio y el tiempo son sustituidos por el «aquí» y el «ahora», la paciencia resulta extraña. Veamos cómo lo expone cuando dice que «si aun fuésemos capaces de contemplar la creación con asombro, comprenderíamos cuán esencial es la paciencia. Aguardar el alternarse de las estaciones con sus frutos; observar la vida de los animales y los ciclos de su desarrollo; tener los ojos sencillos de san Francisco que, en su Cántico de las criaturas, escrito hace 800 años, veía la creación como una gran familia y llamaba al sol “hermano” y a la luna “hermana”. Redescubrir la paciencia hace mucho bien a uno mismo y a los demás. San Pablo recurre frecuentemente a la paciencia para subrayar la importancia de la perseverancia y de la confianza en aquello que Dios nos ha prometido, pero sobre todo testimonia que Dios es paciente con nosotros, porque es “el Dios de la constancia y del consuelo” (Rm 15,5)».

Esperar confiadamente y ser paciente nos hace ver claramente que la vida cristiana es un camino que también necesita momentos fuertes para alimentar y robustecer la esperanza, compañera insustituible que permite entrever la meta: el encuentro con el Señor Jesús. Con estas palabras, la bula de convocatoria del Jubileo 2025 introduce el tema central del perdón y de la peregrinación, aspectos claves para entender el sentido del Jubileo. El papa Francisco explica que «me agrada pensar que fue justamente un itinerario de gracia, animado por la espiritualidad popular, el que precedió la convocación del primer Jubileo en el año 1300. De hecho, no podemos olvidar las distintas formas por medio de las cuales la gracia del perdón ha sido derramada con abundancia sobre el santo Pueblo fiel de Dios».

En relación a la peregrinación, dice que «no es casual que la peregrinación exprese un elemento fundamental de todo acontecimiento jubilar. Ponerse en camino es un gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida. La peregrinación a pie favorece mucho el redescubrimiento del valor del silencio, del esfuerzo, de lo esencial. También el año próximo los peregrinos de esperanza recorrerán caminos antiguos y modernos para vivir intensamente la experiencia jubilar […]. Transitar de un país a otro, como si se superaran las fronteras, pasar de una ciudad a la otra en la contemplación de la creación y de las obras de arte permitirá atesorar experiencias y culturas diferentes, para conservar dentro de sí la belleza que, armonizada por la oración, conduce a agradecer a Dios por las maravillas que Él realiza». Será un tiempo de escuchar la llamada a la conversión y vivir el gozo del perdón.

Sants del dia

18/06/2026Sants Marc i Marcel·lià, sant Leonci, sant Gregori Barbarigo.

Campanyes